La abrupta muerte de Rocío Gancedo que sufría depresión
crónica y tomaba antidepresivos, debe hacernos reflexionar sobre la medicación
psiquiátrica, que masiva y livianamente consumimos, cuyos efectos son difusos y
sus riesgos cada vez más claros, ya que los suicidios son más frecuentes de lo
que imaginamos.
En 2001 el Journal of Clinical Psychiatry publicó
que el 0,34% de los usuarios de Paroxetina tuvieron intentos
suicidas, recomendando el control y la observación continua de todos los
pacientes tratados, para detectar señales de agravamiento del cuadro clínico y
la posibilidad de cambios inusuales de conducta.
Si bien algunos pacientes mejoran con el uso de
antidepresivos en bajas dosis y durante poco tiempo, en 2004 la Administración
de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés)
advirtió que 4% de los niños y adolescentes tratados con antidepresivos tienen
riesgo de tener pensamientos y conductas suicidas.
Desde 2006 todos los prospectos de antidepresivos incluyen
la advertencia de que pueden producir ideas y actos suicidas. En Estados Unidos
y en Brasil la advertencia está inclusive en el envase externo con faja negra.
Los antidepresivos están entre los psicofármacos más
recetados (y automedicados) dado que ansiedad y depresión son enfermedades
actuales, muy de moda. En Argentina hay 4 millones de usuarios, 10% de la
población.
El riesgo es igual con las 42 variedades disponibles en al
país, lo que muestra el negocio que implica este problema de salud: Fluoxetina (Alental®,
Anmez®, Eburnate®, Equilibrane®, Faboxetina®, Felixitina®, Foxetin®, Nervosal®,
Neupax®, Prozac® y Saurat®), Sertralina (Anilar®, Asertral®, Atenix®,
Bicromil®, Celonfex®, Cratular®, Dimena®, Erta®, Insertec®, Serlina®,
Servantax®, Zoloft® y Zoxx®) y Paroxetina (Afenexil®, Aropax®,
Datevan®, Destul®, Meplar®, Mexigan®, Neurotrox®, Olane®, Optipar®, Pamotex®,
Paroxin®, Pondera®, Psicoasten®, Sicotral®, Sostel®, Tiarix® y Xilanic®).
Quienes están tomando antidepresivos y tengan ideas suicidas
deberían suspender de inmediato la medicación y consultar a su médico.
Cabe señalar que antes que tomar medicamentos para la
depresión hay que iniciar con psicoterapia, individual o grupal, y con una
dieta sana y equilibrada que evite los agentes estresantes.
El pistacho, la vitamina B, el potasio el magnesio son
reguladores nerviosos naturales, que deben consumirse antes que los fármacos,
que además de ideas suicidas, engordan, quitan el sueño, causan migrañas y
reducen el deseo sexual.
Marcelo Peretta
Doctor en Farmacia y Bioquímica, UBA
Secretario General Sindicato Argentino de Farmacéuticos y
Bioquímicos – SAFYB
Secretario de Salud 62 Organizaciones Peronistas
marceloperetta@hotmail.com