Las
farmacias son literalmente vaciadas en pocos minutos por bandas bien
organizadas y los remedios son reingresados al circuito comercial, al 20% de su
valor, aún cuando muchos se vuelven inefectivos, pierden la cadena de frío o se
descomponen por acción directa de la luz solar y no pueden consumirse. Los
robados constituyen el 7% del total vendido.
Según
el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos – SAFYB, el problema
crece año a año porque en 2007 se vaciaron 189 boticas, durante 2008 fueron 236
y en 2009 serían más de 300, lo que significaría el robo de una farmacia por día.
En menos de 30 minutos, y casi siempre de madrugada, los delincuentes se alzan
con miles de remedios.
Según
estimaciones de SAFYB, en cada robo se llevan entre 6000 y 12000 unidades de
medicamentos, con un valor promedio de 155 mil pesos. Según la farmacia, el
capital puede llegar a medio millón de pesos.
El
SAFYB recomienda a los dueños de farmacia: instalar alarma, contratar seguro de
máxima cobertura, no comprar sin factura, proveerse solo de droguerías
autorizadas, sellar los envases de los medicamentos con nombre y domicilio de
la farmacia, y denunciar todo robo a la policía, el seguro y el sindicato para efectivizar
las investigaciones.
Y
a la población, el sindicato aconseja: pedir siempre ticket de la compra, por
más que sea mínima, sospechar de todo descuento superior a 20%, verificar que
el sello del envase del medicamento se corresponda con los datos de la farmacia
en que realizó la compra, y no comprar donde el profesional farmacéutico está
ausente.
Los
robos a farmacias encienden un alerta sanitario, porque en el mejor de los
casos, los medicamentos robados pierden efectividad y, en el peor, se
transforman en tóxicos.
A
los medicamentos robados se suman los adulterados y falsificados, lo que
determina un total de entre 10% y 12% de medicamentos ilegítimos en Argentina.
La
solución pasa por la trazabilidad del medicamento, es decir conocer cuándo se
elaboró, por donde se distribuyó, y qué farmacia lo entregó. Así cada lote denunciado
como robado activará mecanismos para sacar el producto del circuito legal y
desalentará la delincuencia, ya que no se lo comprarán.
Es
deber del Estado dar mayor protección a las farmacias y garantizar a los ciudadanos
la legitimidad de los medicamentos.
MARCELO PERETTA – 11/2009
Doctor en Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires
Secretario
general del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos – SAFYB